Cada perfil representa una forma distinta de responder. Ninguno es mejor.
Roble de las chispasFirme en el mango, vivaz en la punta.
Tu varita imaginaria adora las decisiones claras y los gestos generosos. Cuando te lanzas a ayudar, produce una luz cálida. A veces se pasa con las chispas: le encantan mucho las entradas en escena.
Avellano de los enigmasUna pregunta en cada veta.
Tu varita imaginaria se enciende cuando algo te intriga. Prefiere experimentos cuidados a grandes efectos ruidosos. Si la dejas junto a un libro, quizá la encuentres señalando una nota interesante.
Sauce de las cosas amablesLa magia funciona mejor sin empujar.
Tu varita imaginaria responde a la paciencia. Repara pequeños desastres y deja espacio a quien aún está aprendiendo. Su efecto especial favorito es hacer una habitación un poco más acogedora.
Arce de las desviacionesLeyó el manual y dibujó una variante.
Tu varita imaginaria adora los intentos creativos. De un error suele sacar una idea mejor que el plan inicial. Con ella, una simple luz puede convertirse en una minidiscoteca para polillas.